Adaptación climática en las ciudades
Adaptar la ciudad al cambio climático significa rediseñarla para que siga siendo habitable a medida que sube la temperatura.
Soluciones basadas en la naturaleza
El arbolado, los jardines de lluvia, las cubiertas y fachadas verdes o la recuperación de suelos permeables aprovechan procesos naturales para enfriar, gestionar el agua y mejorar la biodiversidad.
Son medidas que aportan múltiples beneficios a la vez y suelen ser más resilientes y económicas a largo plazo.
Diseño urbano que anticipa el calor
Orientar las calles, dosificar la anchura, elegir materiales y planificar la sombra son decisiones de diseño con un impacto enorme en el confort futuro.
Herramientas como el Árbolómetro ayudan a visualizar ese impacto y a comunicar a la ciudadanía por qué importa.
Estima cuántos grados menos tendría tu calle con árboles.
Analizar mi calle